sábado, 30 de septiembre de 2017

La candelaría sin arte urbano


Realizamos un recorrido por la candelaria para ver como la medida tomada por la alcaldía mayor de quitar los grafitis afecta el sector, observamos todo tipo de personas que se encontraran en la zona. Esto es lo que encontramos


  1. Los guías turísticos se han visto fuertemente afectados debido a que los grafitis permitían y generaban una intervención narrativa que interesaba a los turistas, por lo tal, sin ellos en las calles no hay historias que contar ni la forma de crear una relación discursiva de interés.
  2. El centro siempre se ha caracterizado por ser un lugar con frecuentes visitas por parte de los bogotanos y por supuesto los extranjeros, sobre todo este tipo de lugares como la candelaria por su valor histórico y cultural. Por estas calles se observa cómo los grupos turísticos del grafiti van disminuyendo al igual que su recorrido, es decir la cantidad de personas que asiste es por poco más baja, comparada con la cantidad de turistas que asistieron a este tour mientras estudiábamos la viabilidad de realizar la salida de campo, con base a esto deducimos que el recorrido si se ve afectado por la restauración de las paredes.
  3. A pesar de que era un ejercicio de observación preguntamos a los guías turísticos, los puestos ambulantes, los dueños de los locales artesanales, restaurantes, y en general vendedores de todo tipo se vieron afectados económicamente con la implementación de la limpieza de los murales de la candelaria y museo del oro, debido a la disminución de tránsito peatonal, las pregunta se realizaron para verificar la certeza sobre lo que decían los medios de comunicación.
  4. En la población general que camina frecuentemente por estos sectores se observa el disgusto por las medidas tomadas; la mayoría de las observaciones que se escuchaban en los grupos que caminaban por este sector sobre las personas que estaban pintando los murales eran negativas, esto nos demuestra que la medida no fue consultada entre una gran parte de la población sino desde la administración.
  5. Así mismo se puede observar como en las calles en las que ya se ha efectuado la restauración el flujo de extranjeros es mínimo y aún más preocupante, los vendedores han optado por migrar de estas calles hacia otras para no disminuir sus ganancias, esto produce conflictos entre los vendedores.
A manera de conclusión podemos notar que, en primer lugar La Candelaria representa un lugar importante en cuanto a la movilidad de personas, sean estas transeúntes, estudiantes, turistas, artistas, o vendedores ambulantes; lo anterior genera gran cantidad de complejas dinámicas sociales que, gracias al encuentro artístico representado por los grafitis y el carácter histórico de la zona, permiten la creación de eventos, tales como los “grafiti tour”, y dan reconocimiento a nivel internacional de dicha locación.

Las afectaciones generadas a partir de la “limpieza” de La Candelaria, en cuanto a los grafitis, van a generar una afectación importante en las dinámicas previamente mencionadas, no sólo debido a que económicamente sea una pérdida para aquellos que encuentran lucro de las misma, como vendedores ambulantes, artistas callejeros y establecimientos públicos, las consecuencias trascienden a lo cultural, y a lo artístico. Opiniones generales derivan la medida tomada por la alcaldía como un acto de ataque directo al arte, la cultura y la libre expresión, algo que, en este sector del centro de Bogotá se había llegado a dar por sentado.

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